El salario mínimo es uno de los indicadores más importantes de la política laboral en cualquier país. Cada año, millones de trabajadores esperan con atención el anuncio oficial que define el monto de su ingreso básico y las condiciones que lo acompañan. En 2026, el Gobierno confirmó un aumento significativo en el salario mínimo, acompañado de explicaciones claras sobre las retenciones que se aplican a este ingreso. La medida busca garantizar justicia social y mejorar la calidad de vida de los trabajadores, al tiempo que se mantiene la transparencia en el sistema tributario.
El aumento confirmado para 2026
El salario mínimo para 2026 se fijó en 1.750.905 pesos mensuales, lo que representa un incremento histórico respecto al año anterior. Este ajuste se complementa con un auxilio de transporte de 249.095 pesos, lo que eleva el ingreso total a 2 millones de pesos para quienes tienen derecho a este beneficio. El aumento fue decretado de manera unilateral por el Gobierno tras la falta de consenso en la Mesa de Concertación entre empresarios y centrales obreras.
El incremento equivale a un 23% nominal y a un 18,7% en términos reales, descontando la inflación. Se trata del mayor aumento en décadas, diseñado para compensar la pérdida de poder adquisitivo y garantizar que los trabajadores puedan cubrir la canasta básica familiar.
Retenciones explicadas de manera sencilla
Uno de los aspectos que genera dudas entre los trabajadores es el tema de las retenciones. Estas son descuentos obligatorios que se aplican al salario mínimo y que tienen diferentes objetivos:
- Aportes a la seguridad social, que incluyen salud y pensión
- Contribuciones para riesgos laborales
- Retenciones de impuestos, en caso de que el trabajador supere ciertos umbrales de ingresos
En el caso del salario mínimo, la mayoría de los trabajadores no están sujetos a retenciones por impuestos, ya que el monto no alcanza el nivel de renta gravable. Sin embargo, sí deben aportar a salud y pensión, lo que representa un porcentaje fijo de su ingreso.
Explicado de manera sencilla, las retenciones garantizan que los trabajadores tengan acceso a servicios de salud, acumulen semanas de cotización para su pensión y estén protegidos frente a riesgos laborales. Aunque significan un descuento en el ingreso mensual, son fundamentales para asegurar derechos básicos y beneficios a largo plazo.
Impacto en los trabajadores
El aumento del salario mínimo y la claridad en las retenciones benefician directamente a más de 2,4 millones de trabajadores formales en Colombia. Para quienes dependen exclusivamente de este ingreso, el ajuste representa un alivio económico que les permitirá enfrentar la inflación y mejorar su calidad de vida.
Además, el incremento tiene un efecto positivo en la economía nacional, ya que incrementa el consumo interno y fortalece la actividad comercial. Sin embargo, también implica mayores costos para las empresas, especialmente para las pequeñas y medianas, que deberán adaptar sus presupuestos a la nueva realidad salarial.
Reacciones al aumento
Las centrales obreras celebraron el incremento, considerándolo un avance hacia la justicia laboral. Por su parte, algunos sectores empresariales manifestaron preocupación por el impacto en los costos de producción, aunque reconocieron que el aumento puede dinamizar el mercado interno.
Expertos en economía señalaron que el reto será mantener la sostenibilidad de estos incrementos sin afectar la competitividad del país. No obstante, el consenso general es que el aumento era necesario para enfrentar la inflación y garantizar mejores condiciones de vida para los trabajadores.
Perspectivas para el futuro
El aumento del salario mínimo en 2026 se enmarca en una política de recuperación salarial que busca devolver poder adquisitivo a los trabajadores. La tendencia apunta a que los incrementos seguirán siendo significativos en los próximos años, con el objetivo de que el salario mínimo sea suficiente para cubrir las necesidades básicas de una familia.
El reto para el gobierno será equilibrar estos aumentos con la estabilidad económica, evitando que generen presiones inflacionarias o afecten la competitividad empresarial.
Conclusión
El salario mínimo en Colombia para 2026, fijado en 1.750.905 pesos más un auxilio de transporte de 249.095 pesos, representa un ingreso total de 2 millones de pesos. Este aumento histórico del 23% reafirma el compromiso del gobierno con la justicia social y la dignificación del trabajo.
Las retenciones, explicadas de manera sencilla, permiten entender que los descuentos aplicados al salario mínimo no son una pérdida, sino una inversión en salud, pensión y protección laboral. Con este ajuste, Colombia da un paso importante hacia la construcción de un sistema laboral más justo y equitativo, donde los trabajadores puedan vivir con mayor tranquilidad y seguridad.
